Estados Unidos alertó al Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití que cualquier intento de modificar la composición del Gobierno será considerado un acto que debilita los esfuerzos por restaurar la seguridad y la estabilidad en el país caribeño. La advertencia fue emitida por el subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau, quien señaló que Washington responderá ante cualquier medida que favorezca a las pandillas y vaya en contra de los intereses de Estados Unidos, la región y la población haitiana.
Landau reiteró que el objetivo principal de EE.UU. en Haití es lograr una estabilidad y seguridad fundamentales. Su pronunciamiento coincide con la proximidad del vencimiento del mandato del CPT, previsto para el 7 de febrero, en un contexto de profunda división interna entre sus miembros sobre la continuidad del Gobierno.
La controversia se intensificó luego de que el consejero Fritz Alphonse Jean denunciara que Estados Unidos lo sancionó por intentar destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, a quien acusó de no colaborar con el CPT. Según Alphonse, la presión estadounidense buscaba impedir la remoción del primer ministro, mientras que el presidente del Consejo, Laurent Saint-Cyr, llamó a la unidad y a actuar con responsabilidad en beneficio del pueblo haitiano.
La situación política se suma a una grave crisis de seguridad: entre enero y noviembre de 2025 se registraron más de 8.100 homicidios, cifra que probablemente subestima la violencia real debido al control de las pandillas sobre amplias zonas del país. Las bandas armadas han intensificado sus ataques en áreas urbanas y periurbanas, utilizando armas de alto calibre y coordinando acciones simultáneas.
Haití encara además un año electoral crítico: la primera vuelta de las elecciones legislativas y presidenciales está programada para el 30 de agosto, con una posible segunda vuelta el 6 de diciembre, en medio de un panorama marcado por la inseguridad y la división política.




