El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó sin efecto la invitación cursada al primer ministro canadiense, Mark Carney, para integrarse en la llamada Junta de la Paz para Gaza, una iniciativa impulsada por la Casa Blanca que ya cuenta con la adhesión de más de una treintena de líderes mundiales.
Trump comunicó la decisión a través de su red Truth Social, donde afirmó que el organismo aspira a convertirse en “el grupo de líderes más prestigioso jamás reunido”, motivo por el cual Canadá quedaba fuera de la convocatoria inicial.
La retirada se produce en medio de un clima de fricción diplomática entre Washington y Ottawa, después de que Carney expresara reservas sobre el alcance, el funcionamiento y los mecanismos de supervisión de la junta, solicitando mayores garantías de transparencia.
Analistas políticos interpretan el movimiento como una señal de que el mandatario estadounidense busca reducir la presencia de dirigentes que pudieran cuestionar las directrices del foro o condicionar su toma de decisiones.
Según la Casa Blanca, al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado participar en la iniciativa, aunque no se ha difundido una lista oficial. Mientras tanto, varios países europeos han pedido aclaraciones antes de confirmar su incorporación y Moscú aún no ha validado públicamente la supuesta aceptación del presidente ruso, Vladímir Putin.




