Un intenso vórtice polar ha sumido al oeste de Canadá en temperaturas récord y fuertes nevadas, generando condiciones extremas en varias provincias del país.
En Saskatchewan, el termómetro llegó a marcar hasta -40 °C, con sensación térmica de -50 °C. Seis localidades registraron mínimas históricas, alcanzando -48,5 °C, lo que llevó a las autoridades a advertir que la exposición de la piel al aire puede causar congelación en menos de dos minutos.
Toronto, la ciudad más poblada del país, experimentó nevadas de hasta 50 centímetros, provocando cancelaciones masivas de vuelos en el aeropuerto Pearson —60 % de salidas y 62 % de llegadas— y dejando calles semidesiertas mientras máquinas quitanieves trabajan en condiciones de visibilidad limitada y sensación térmica cercana a -20 °C. La alcaldesa Olivia Chow pidió a los ciudadanos permanecer en sus hogares.
El transporte público se ha visto interrumpido, con cancelaciones de paradas de autobús y afectaciones en el metro en zonas de superficie. La Policía local reportó más de 100 colisiones debido a la nieve acumulada.
En Quebec, 13.400 hogares quedaron sin electricidad, y se espera que el servicio se restablezca hasta el lunes. El Servicio Meteorológico de Canadá mantiene alerta naranja en Saskatchewan, Manitoba y partes de Ontario, y alerta amarilla en Quebec, Nueva Escocia y Terranova y Labrador.
Estas condiciones extremas continuarán afectando al país durante los próximos días, mientras los ciudadanos enfrentan uno de los inviernos más severos en la historia reciente de Canadá.




