La NASA se prepara para realizar este sábado el ensayo en frío de la misión Artemis II, un paso crucial en el regreso tripulado de la humanidad a la Luna por primera vez en más de 50 años. La prueba, que se llevará a cabo en el Centro Espacial Kennedy en Florida, incluirá la carga completa de combustible del cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orion, además de una simulación de cuenta regresiva sin tripulación a bordo.
El ensayo en frío, conocido como Wet Dress Rehearsal, permitirá verificar la capacidad de cargar más de 700.000 galones de propelentes criogénicos, ejecutar la cuenta regresiva completa y practicar la descarga segura del combustible. Durante la prueba, los ingenieros evaluarán la capacidad de detener y reanudar la cuenta en distintos puntos de los últimos 10 minutos, conocidos como la cuenta terminal. El simulacro de lanzamiento está programado para las 21:00 EST (02:00 GMT del domingo), aunque podría prolongarse hasta aproximadamente la 1:00 EST (06:00 GMT) si fuera necesario.
Tras la prueba, la NASA analizará los datos obtenidos y, de ser necesario, podría desmontar y regresar el SLS y la nave Orion al Edificio de Ensamblaje de Vehículos para realizar ajustes adicionales antes del lanzamiento real, cuya ventana se abre el próximo viernes 6 de febrero.
El frío extremo que afecta a gran parte de Estados Unidos ha obligado a los técnicos a reforzar los sistemas de control ambiental para garantizar condiciones adecuadas en la nave y el cohete. Además, se han corregido fallos en el sistema de evacuación de emergencia y se realizan pruebas para asegurar la potabilidad del agua a bordo, luego de que análisis iniciales mostraran niveles de carbono orgánico total superiores a lo esperado.
Artemis II será la primera misión tripulada de este programa y llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna en una misión de aproximadamente 10 días. La tripulación está integrada por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. El objetivo de la misión es probar los sistemas y equipos de la nave, sentando las bases para futuras exploraciones lunares y misiones tripuladas a Marte.
Mientras avanzan los preparativos, los cuatro astronautas permanecen en cuarentena en Houston desde el pasado 23 de enero, cumpliendo con los protocolos previos al histórico lanzamiento.




