El Papa León XIV expresó su firme condena a las víctimas civiles de las guerras, calificándolas como una violación «abierta de la moral y la ley». Durante su tradicional mensaje al finalizar el rezo del Ángelus, celebrado en la Plaza de San Pedro, el pontífice destacó la urgencia de poner fin a esta “intolerable injusticia”. Su discurso coincidió con la conmemoración del «Día Nacional en Memoria de las Víctimas Civiles de Guerras y Conflictos en el Mundo», celebrado en Italia.
El Papa, al dirigirse a miles de personas desde su ventana en el Palacio Pontificio, subrayó que «cada día se reportan víctimas civiles en acciones armadas», señalando que este fenómeno es una flagrante transgresión de los principios éticos y legales. Añadió que las víctimas de hoy y de ayer solo serán verdaderamente honradas cuando cesen estos actos de violencia que atentan contra la humanidad.
Además, el Pontífice incluyó en sus oraciones a las víctimas de una tragedia reciente en la República Democrática del Congo, donde un deslizamiento de tierra en una mina en Kivu del Norte dejó numerosas víctimas. También extendió su solidaridad y plegarias a aquellos afectados por las fuertes tormentas que han golpeado Portugal y el sur de Italia, así como a la población de Mozambique, que enfrenta devastadoras inundaciones desde octubre, que han desplazado a cientos de miles de personas según informes de la ONU.




