El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este domingo que ha finalizado la revisión del caso del multimillonario y condenado pederasta Jeffrey Epstein, tras la divulgación de la última tanda de documentos relacionados con la investigación.
Todd Blanche, fiscal general adjunto, afirmó en entrevistas con ABC News y CNN que la revisión del caso de tráfico sexual contra Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019, y su cómplice Ghislaine Maxwell, actualmente cumpliendo una condena de 20 años, «ha concluido». Blanche reconoció que las víctimas buscan «justicia y compensación», pero recalcó que la fiscalía no puede «fabricar pruebas ni presentar un caso inexistente».
Un grupo de 18 supervivientes de Epstein emitió un comunicado conjunto asegurando que no cesarán su lucha «hasta que se esclarezca por completo la verdad y todos los responsables enfrenten consecuencias». También criticaron que los documentos publicados no protegieron adecuadamente la identidad de algunas víctimas, situación que Blanche prometió corregir, aunque representaría solo el 0,001 % de los casos.
La oposición demócrata denunció que la última publicación de documentos, realizada el viernes y que incluye tres millones de páginas, es incompleta y no cumple con la ley aprobada por el Congreso, que exigía revelar toda la información no clasificada antes del 19 de diciembre de 2025. Entre los documentos se incluyen comunicaciones de Epstein con figuras públicas como Elon Musk y el secretario de Comercio Howard Lutnick, aunque no se ha demostrado que ninguna de estas personalidades estuviera implicada en delitos.
Epstein se había declarado culpable en 2008 en Florida por cargos estatales relacionados con prostitución con menores. Se suicidó en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio por un caso federal de tráfico sexual. Durante su vida mantuvo relaciones con figuras como Donald Trump y Bill Clinton, pero no hay pruebas de participación criminal por parte de estos.
El año pasado, Trump se había opuesto inicialmente a la publicación de los documentos, acusando a los demócratas de una campaña en su contra, pero posteriormente firmó en noviembre la ley que permitió su divulgación, respaldado por el Partido Republicano.




