Colombia y Estados Unidos anunciaron que extenderán una invitación a Venezuela para unirse a su renovada estrategia de combate al narcotráfico, informó este miércoles el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, tras la reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca.
Sánchez explicó que los mandatarios acordaron enfocar acciones militares conjuntas contra tres líderes del tráfico de cocaína: Iván Mordisco, uno de los rebeldes más buscados de Colombia; Chiquito Malo, cabecilla del cártel Clan del Golfo; y Pablito, comandante del ELN que opera cerca de la frontera con Venezuela.
El ministro destacó que, aunque estos individuos ya eran perseguidos por Colombia, ahora serán objetivos de una operación coordinada entre Bogotá y Washington, fortaleciendo así la eficacia de la ofensiva.
Asimismo, Sánchez señaló la intención de que Venezuela se sume a esta iniciativa, dado que algunos narcotraficantes cruzan la frontera para refugiarse en ese país. Organizaciones de la sociedad civil han denunciado que, durante la administración de Nicolás Maduro, los grupos delictivos colombianos actuaban en territorio venezolano bajo protección de un sistema corrupto y con supuesta complicidad de las fuerzas militares locales.
La estrategia contempla intercambio de inteligencia y despliegue de fuerzas conforme a la soberanía de cada nación. Mientras Estados Unidos contribuiría con información y monitoreo, la ejecución de operaciones quedará a cargo de las fuerzas de seguridad colombianas.
El llamado a Venezuela se produce en un contexto de tensiones regionales, pero según Sánchez, el objetivo es cooperar para evitar que los cabecillas criminales utilicen la frontera como refugio.
El encuentro entre Petro y Trump, calificado como cordial y constructivo, también buscó relanzar la relación bilateral después de meses de tensiones, resaltando la importancia de la colaboración en seguridad y lucha contra el narcotráfico.




