En una de las finales más emocionantes y ofensivas de la historia del torneo, los Charros de Jalisco conquistaron por primera vez la Serie del Caribe, al imponerse 12 carreras por 11 a los Tomateros de Culiacán en un dramático duelo que se extendió a 10 entradas, celebrado en el estadio Panamericano de Zapopan.
El encuentro, que enfrentó a dos equipos mexicanos identificados como México Rojo y México Verde, mantuvo en vilo a miles de aficionados hasta el último lanzamiento. La ofensiva fue protagonista absoluta en un partido que dejó 27 imparables combinados y constantes cambios en el marcador.
Remontada dramática en la décima entrada
Los Charros llegaron al cierre del décimo episodio en desventaja 11-10, pero aprovecharon errores claves del pitcheo rival para sellar una remontada inolvidable. Dos wild pitch consecutivos permitieron primero la carrera del empate y luego la del triunfo, desatando la euforia en las gradas y en el dugout jalisciense.
La capacidad de reacción y la profundidad ofensiva fueron determinantes para un equipo que nunca dejó de presionar, aun cuando los Tomateros parecían encaminados al título.
Un título histórico para Jalisco y para México
Esta consagración representa el primer campeonato caribeño para los Charros de Jalisco y el décimo título de México en la historia de la Serie del Caribe, consolidando al país como la tercera potencia del torneo, solo detrás de República Dominicana (23 títulos) y Puerto Rico (16).
El triunfo cobra un significado especial al producirse en casa y con un equipo fundado en 1949, el mismo año en que se celebró la primera Serie del Caribe, disputada entonces en La Habana, Cuba.
Una final para la memoria
La final 2026 será recordada como una de las más espectaculares del clásico caribeño, no solo por el marcador abultado, sino por la intensidad, los giros inesperados y el desenlace dramático en extra innings. La victoria de los Charros reafirma el crecimiento del béisbol mexicano en el escenario internacional y deja una huella imborrable en la historia del torneo.
Con esta hazaña, Jalisco entra definitivamente en la élite del béisbol caribeño y la Serie del Caribe suma otro capítulo épico a su legado.




