A diez meses del derrumbe del techo de la discoteca Jet Set, una de las tragedias civiles más graves en la historia reciente de la República Dominicana, el país continúa marcado por el dolor, la indignación y una persistente exigencia de justicia que aún no encuentra respuestas definitivas.
La madrugada del 8 de abril de 2025 quedó grabada en la memoria nacional como una noche que pasó abruptamente de la música al horror. Lo que sería una velada festiva, animada por el merenguero Rubby Pérez, terminó en una escena de caos tras el colapso de la estructura del establecimiento, provocando la muerte de 236 personas y dejando más de 180 heridos, muchos de ellos con secuelas físicas y emocionales permanentes.
Duelo prolongado y heridas abiertas
Para los familiares de las víctimas, el paso del tiempo no ha significado alivio. Por el contrario, la falta de conclusiones claras, imputaciones formales y sanciones ha profundizado el sentimiento de abandono institucional.
“Diez meses después seguimos llorando, pero también seguimos preguntando qué pasó y quiénes fallaron”, expresó uno de los voceros del Movimiento Justicia Jet Set, organización integrada por familiares y allegados de las víctimas.
Psicólogos y especialistas en salud mental han advertido que este tipo de tragedias, cuando no son acompañadas de procesos claros de verdad y justicia, prolongan el duelo colectivo y generan desconfianza social hacia las instituciones del Estado.
Investigación bajo cuestionamientos
Aunque las autoridades anunciaron investigaciones técnicas y legales tras el siniestro, hasta el momento no se han hecho públicas conclusiones definitivas sobre las causas estructurales del colapso ni se han determinado responsabilidades penales de manera concluyente.
Ingenieros y expertos consultados en meses anteriores señalaron posibles fallas en el mantenimiento del inmueble, sobrecarga estructural y deficiencias en los sistemas de supervisión, hipótesis que aún esperan confirmación oficial.
Esta falta de resultados ha alimentado críticas hacia los organismos responsables de la fiscalización de infraestructuras públicas y privadas, así como hacia el sistema judicial, acusado de lentitud y opacidad.
Acto de memoria y resistencia
Como parte de la conmemoración de los diez meses, familiares y organizaciones civiles convocaron este domingo a un acto de oración, memoria y reclamo, realizado en el mismo lugar donde ocurrió la tragedia. La ceremonia fue oficiada por el padre Rogelio Cruz, quien llamó a no normalizar el olvido ni la impunidad.
Durante el acto, se leyeron los nombres de las víctimas, se encendieron velas y se reiteró el compromiso de mantener viva la exigencia de justicia, no solo como homenaje a quienes perdieron la vida, sino como advertencia para evitar que hechos similares se repitan.




