Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, manifestaron estar “profundamente inquietos” por las continuas revelaciones relacionadas con el escándalo del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por explotación sexual de menores.
La declaración, emitida por el Palacio de Kensington, marca la primera reacción pública de la pareja real frente a la magnitud del caso, que vuelve a sacudir a la monarquía británica.
Preocupación centrada en las víctimas
Un portavoz oficial indicó que los príncipes mantienen sus pensamientos “con las víctimas” del pederasta, cuyo nombre ha regresado al centro del debate tras la divulgación de numerosos documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El escándalo vuelve a salpicar al expríncipe Andrés
Las nuevas filtraciones han reactivado la controversia que rodea a Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, quien perdió sus títulos y honores oficiales el año pasado y fue obligado a abandonar Royal Lodge, su residencia dentro de los terrenos del castillo de Windsor.
Entre los documentos publicados figuran detalles que profundizan la relación entre Andrés y Epstein, así como menciones a otras figuras británicas, incluido el exembajador en Washington Peter Mandelson.
Acusaciones, imágenes y correos comprometedores
El caso ha escalado aún más con la difusión de una fotografía en la que se observa al exduque en actitud comprometida con una segunda mujer, mientras permanece tumbada en el suelo.
Paralelamente, Virginia Giuffre, una de las jóvenes traficadas por Epstein, sostiene que fue abusada sexualmente por Andrés cuando era menor. Él continúa negando los hechos y afirma no recordar haberla conocido.
A estas revelaciones se suman nuevos correos electrónicos que apuntan a que, entre 2010 y 2011, Andrés compartió con Epstein información confidencial sobre sus actividades como enviado comercial del Reino Unido, incluidas agendas de viajes oficiales a Singapur, Vietnam, Shenzhen y Hong Kong, así como informes elaborados por su asistente Amit Patel.
La agenda de Guillermo, afectada por la polémica
La declaración de Kensington coincide con el inicio de la visita oficial del príncipe Guillermo a Arabia Saudí, donde se reunirá con el príncipe heredero Mohammed bin Salman. No obstante, la atención mediática que acompaña su viaje se ha visto opacada por la reactivación del caso Epstein, que continúa generando presión sobre la familia real.




