El dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa se encuentra cumpliendo arresto domiciliario en su residencia de Maracaibo, capital del estado Zulia, tras ser detenido nuevamente pocas horas después de su excarcelación, confirmó este martes su hijo, Ramón Guanipa.
«Mi padre sigue injustamente privado de libertad, porque casa por cárcel sigue siendo prisión, y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos», expresó Ramón Guanipa a través de un mensaje en la red social X, aunque reconoció que la familia siente alivio por poder reunirse pronto. Además, agradeció al gobierno de Estados Unidos por su labor en favor de la libertad de Venezuela y de los presos políticos.
Horas de incertidumbre
Guanipa, exdiputado y colaborador cercano de la líder opositora María Corina Machado, había sido excarcelado el domingo tras permanecer detenido desde mayo de 2025. Luego de su liberación, declaró que abogaba por la reconciliación nacional con verdad y reafirmó que Venezuela tiene derecho a ser un país libre.
Sin embargo, esa misma noche fue interceptado por hombres no identificados que lo detuvieron pese a que las medidas judiciales vigentes solo contemplaban prohibición de salida del país y presentaciones periódicas ante tribunales. La organización Vente Venezuela, partido de Machado, indicó inicialmente que Guanipa estaba en un comando de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas, aunque su familia señaló que no recibió información oficial sobre su paradero.
Contexto de excarcelaciones en Venezuela
La ONG Foro Penal, que monitorea la situación de presos políticos en Venezuela, informó que ha verificado 426 liberaciones desde que se anunció el proceso de excarcelaciones el 8 de enero. Por su parte, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, aseguró que el gobierno ha liberado 897 personas desde diciembre, aunque no se ha publicado un listado oficial.
Estas excarcelaciones se producen en medio del debate sobre un proyecto de ley de amnistía, aprobado en primera discusión por el Parlamento, que debe pasar a un segundo debate para su sanción definitiva.




