Nueva York anunció este martes su adhesión a la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de que el presidente Donald Trump retirara nuevamente a Estados Unidos de la agencia de la ONU especializada en salud.
El Departamento de Salud del estado se unirá a esta red internacional con el objetivo de fortalecer la preparación y la reacción ante emergencias sanitarias a nivel global.
«Nueva York siempre ha sido pionero en salud y seguridad pública, y ahora asumimos nuestra responsabilidad para proteger vidas mientras el gobierno federal compromete la salud de los estadounidenses», declaró la gobernadora Kathy Hochul. Según explicó, el estado compartirá su experiencia y laboratorios con la red para «responder rápidamente a brotes en todo el mundo y prevenir amenazas sanitarias globales».
La decisión de Hochul se produce semanas después de que la administración Trump formalizara su salida de la OMS, negándose a pagar las cuotas pendientes. Al retomar el poder, Trump firmó una orden ejecutiva para notificar oficialmente la retirada, citando supuestas deficiencias de la organización en la gestión de la pandemia de COVID‑19 y en otras crisis sanitarias internacionales.
GOARN agrupa a más de 300 instituciones y redes técnicas que proporcionan vigilancia, verificación y respuesta rápida ante brotes epidémicos, apoyando a los países con conocimientos especializados, capacidad de laboratorio y coordinación operativa para mitigar riesgos sanitarios.
Nueva York se convierte así en el segundo estado de EE. UU. en unirse a esta red, tras California, cuyo Departamento de Salud Pública se integró en enero de este año.




