Varios congresistas cubanoestadounidenses de Florida exigieron este miércoles al Gobierno de Estados Unidos que revoque las licencias que permiten a empresas estadounidenses operar con negocios vinculados al régimen cubano, argumentando que estas autorizaciones debilitan las sanciones vigentes y benefician económicamente al gobierno de La Habana.
La carta, enviada conjuntamente a la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro y al Buró de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio, fue firmada por los representantes republicanos María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart, quienes representan distritos de Miami con grandes comunidades de origen cubano.
Los legisladores denunciaron que algunas licencias activas “continúan autorizando transacciones que benefician al régimen cubano” y afirmaron que estas operaciones “socavan” las sanciones impuestas por Estados Unidos bajo la **Ley de Libertad y Solidaridad Democrática para Cuba (LIBERTAD) de 1996”.
En la misiva, exigieron una revisión exhaustiva de las licencias vigentes que involucren al Gobierno de Cuba, la revocación inmediata de permisos que directa o indirectamente beneficien a entidades controladas por el régimen y un mayor escrutinio de futuros pedidos de autorización.
Los congresistas también elevaron su presión por un “cambio de régimen” en la isla y enfatizaron que Estados Unidos debe aplicar de forma estricta las sanciones para cortar cualquier flujo de recursos que, según ellos, sostiene al aparato gubernamental cubano.
Además de este llamado, algunos de los legisladores han impulsado otras iniciativas relacionadas, como pedir la suspensión de vuelos comerciales a Cuba y la restricción de remesas, acciones que forman parte de una postura más amplia contra la política económica y migratoria entre EE. UU. y la isla.




