Rusia y Ucrania volverán a sentarse a la mesa de diálogo la próxima semana, específicamente los días 17 y 18 de febrero, en Ginebra, con el fin de avanzar hacia un eventual pacto de paz. Será la tercera ronda formal tras dos encuentros previos celebrados en Abu Dabi, bajo la mediación de Estados Unidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que la cita se desarrollará en un formato trilateral, retomando así un espacio diplomático que no se utilizaba desde la cumbre celebrada en 2021 entre los presidentes Vladímir Putin y Joe Biden.
Cambio en la delegación rusa
En esta ocasión, la representación de Moscú estará encabezada por Vladímir Medinski, asesor presidencial y antiguo ministro de Cultura, quien ya lideró negociaciones con Kiev en Estambul el año anterior.
Rusia había acordado con Washington elevar el nivel de sus enviados, por lo que en las rondas de Abu Dabi el jefe de inteligencia militar, Ígor Kostiukov, actuó como negociador principal.
La delegación ucraniana mantendrá su estructura
Por el lado ucraniano, el jefe negociador Rustem Umérov confirmó la reunión y detalló que el equipo repetirá prácticamente la misma alineación:
— Kirilo Budánov (Oficina presidencial)
— Andrí Gnátov (Estado Mayor)
— David Arajamia (Parlamento)
— Andrí Kislitsia (Exteriores)
— Vadim Skibitski (Inteligencia militar)
Umérov subrayó que todos fueron seleccionados por el presidente Volodímir Zelenski para cubrir los ámbitos militar, político y de seguridad, con el objetivo de alcanzar una paz estable y duradera.
Persisten los principales obstáculos
Los dos encuentros anteriores revelaron que las discrepancias centrales siguen siendo:
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La cuestión territorial, especialmente el reparto de Donetsk, donde Rusia controla más de tres cuartas partes y exige la cesión del resto. Kiev rechaza conceder cualquier zona que aún mantiene bajo su control.
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Las garantías de seguridad, que Ucrania quiere recibir antes de firmar un acuerdo o convocar elecciones, como reclaman Moscú y Washington.
La única solución concreta alcanzada hasta ahora fue el intercambio de 314 prisioneros, que incluyó tanto militares como civiles.
Críticas de Moscú a Washington
El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, advirtió que “queda un largo camino por recorrer” y cuestionó a la administración estadounidense por alejarse de los entendimientos logrados en la cumbre de Alaska en 2025.
Estos acuerdos preliminares incluían la retirada del ejército ucraniano del Donbás y la congelación del frente en Jersón y Zaporizhia, donde Kiev aún controla alrededor de un tercio del territorio.




