El piloto dominicano Fabio Nicolás Espinal Núñez, detenido desde el 29 de diciembre en Conakry, capital de la República de Guinea, alertó este jueves que teme por su vida y pidió la intervención inmediata del presidente Luis Abinader y de las autoridades diplomáticas de la República Dominicana.
Espinal relató que en horas de la mañana se produjo una violenta irrupción de la policía militar en el área principal de la cárcel, donde —según su testimonio— alrededor de 200 agentes ingresaron para sofocar un presunto intento de motín protagonizado por reclusos catalogados como altamente peligrosos.
El piloto aseguró que durante la operación se usaron bombas lacrimógenas, lo que lo obligó a encerrarse en un baño y mojarse para reducir los efectos del gas.
«Me siento completamente indefenso y requiero una acción inmediata. Mi seguridad y mi vida están comprometidas en un país extranjero, siendo inocente», declaró en un mensaje dirigido a las autoridades dominicanas.
Detención y acusaciones
Espinal Núñez permanece recluido junto al ciudadano estadounidense Bradley Scott Schlenke, de 63 años. Ambos fueron arrestados tras realizar una parada técnica para abastecer combustible y enfrentar cargos por:
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ingreso irregular al espacio aéreo guineano,
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aterrizaje no autorizado,
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y presuntamente comprometer la defensa nacional.
Los pilotos han insistido en que mantuvieron comunicación continua con los controladores aéreos antes de descender en el Aeropuerto Internacional Ahmed Sékou Touré, pero las autoridades del país africano alegan que la aeronave no contaba con permiso formal.
Continúan en prisión pese a orden de liberación
Aunque un tribunal de apelación dispuso su libertad provisional, bajo condición de permanecer en Guinea y presentarse tres veces por semana ante las autoridades, ambos aviadores siguen detenidos.
Espinal reiteró su súplica al Gobierno dominicano para que intervenga y gestione su salida del penal, advirtiendo que la situación interna de la prisión representa un riesgo grave para su integridad física.




