El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa la reducción de ciertos aranceles sobre el acero y el aluminio, en medio de un descenso en su popularidad, según informó este viernes el Financial Times, citando fuentes cercanas al tema.
Entre junio y septiembre del año pasado, Trump impuso gravámenes de hasta el 50 % a las importaciones de acero y aluminio, y posteriormente extendió esos impuestos a productos manufacturados con esos materiales, como lavadoras y hornos.
De acuerdo con el Financial Times, funcionarios del Departamento de Comercio y de la Oficina del Representante Comercial están considerando aliviar la lista de productos sujetos a los aranceles, ante la preocupación de que estos estén afectando a los consumidores al encarecer los precios.
Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, Trump ha usado los aranceles como herramienta de presión internacional, aunque en varias ocasiones ha retrocedido, debido a una creciente crisis de asequibilidad que podría impactar su desempeño en las elecciones de medio término en noviembre.
Una encuesta del Centro Pew Research indica que más del 70 % de los estadounidenses califica la situación económica como regular o mala, y cerca del 52 % considera que las políticas de Trump han empeorado la situación.
Sin embargo, los últimos datos de inflación muestran una moderación: en enero, el índice de precios al consumidor aumentó un 2,4 % interanual, tres décimas menos que en diciembre y ligeramente por debajo de las expectativas. En términos mensuales, la inflación subió un 0,2 % en enero, tras un incremento del 0,3 % en diciembre.
En una entrevista con CNBC, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó conversaciones con el representante comercial, Jamieson Greer, sobre una posible reducción de los aranceles de acero y aluminio, pero aclaró que aún no hay decisiones definitivas.
«Si se realiza algún cambio, probablemente sería una aclaración sobre determinados productos, pero esa será decisión del presidente», indicó Bessent.




