El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este viernes el índice de referencia de los alquileres correspondiente a enero de 2026, que permitirá a los contratos revisarse con un aumento máximo del 2,14 %, la primera caída después de siete meses consecutivos de incrementos.
Este porcentaje se aplica a los contratos firmados tras la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, el 25 de mayo de 2023, y representa una caída de 0,18 puntos respecto al mes anterior, cuando el índice se situó en el 2,32 %. Con esta cifra, el índice marca el nivel más bajo registrado desde junio de 2025.
Desde que se estableció este índice de referencia de arrendamiento, las subidas mensuales fueron las siguientes: 2,2 % en noviembre de 2024, 2,28 % en diciembre; 2,19 % en enero de 2025; 2,08 % en febrero; 1,98 % en marzo; 2,09 % en abril; 1,9 % en mayo; 2,1 % en junio; 2,15 % en julio; 2,19 % en agosto; 2,22 % en septiembre; 2,25 % en octubre; 2,29 % en noviembre; 2,32 % en diciembre y 2,14 % en enero de 2026.
El INE también informó que la inflación general (IPC) de enero se situó en el 2,3 %, seis décimas menos que el mes anterior, gracias al descenso en los precios de la energía. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, se mantuvo en el 2,6 %.
Ley de Vivienda y control de precios
La Ley de Vivienda establece mecanismos para contener los precios en los contratos de alquiler, encargando al INE la definición del índice de referencia para la actualización anual de los arrendamientos, con el objetivo de evitar incrementos desproporcionados derivados de la inflación.
Tradicionalmente, las subidas de los alquileres se vinculaban al IPC. Sin embargo, tras el aumento de la inflación por la invasión de Ucrania, el Gobierno limitó en abril de 2022 el incremento máximo al 2 %, y para 2024 se fijó en 3 %. Con la llegada de 2025, estos límites desaparecieron y se comenzó a aplicar el índice de referencia que el INE publica hoy por decimocuarta vez.
Impacto en propietarios e inquilinos
Las actualizaciones se realizan de forma anual. Los propietarios pueden aplicar como máximo este porcentaje, aunque existe la opción de prorrogar la renta hasta 5 años si se trata de un particular, o 7 años en caso de grandes inversores.
Algunos agentes del sector critican que esta medida actúa como un tope que mantiene los alquileres por debajo de la inflación real, lo que, en su opinión, desincentiva el mercado del alquiler y la generación de nuevas viviendas.
El acceso a la vivienda sigue siendo un reto: la escasez de oferta provoca aumentos significativos tanto en la compra como en el alquiler, afectando especialmente a jóvenes y colectivos vulnerables. Según un estudio de Idealista, el alquiler supone el 38 % de los ingresos netos de una familia media, frente al 26 % necesario para la compra de vivienda.




