El Senado de Florida dio luz verde este jueves a una polémica medida para rebautizar el Aeropuerto Internacional de Palm Beach con el nombre del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, donde él tiene su residencia en Mar‑a‑Lago, en medio de críticas de legisladores demócratas que advierten sobre el uso de fondos públicos para ejecutar el cambio.
La iniciativa, impulsada por la mayoría republicana en la Cámara alta estatal, fue aprobada con 25 votos a favor y 11 en contra, y ahora solo resta la firma del gobernador de Florida, Ron DeSantis, para hacerla efectiva. La propuesta ya había sido respaldada días antes por la Cámara de Representantes estatal.
La senadora Debbie Mayfield, autora de la ley, defendió la medida en el debate legislativo. Mayfield destacó que Trump cambió su residencia oficial al estado tras su primer mandato y consideró que merece el reconocimiento por sus políticas migratorias y esfuerzos para frenar el tráfico de fentanilo, mencionando que “ha deportado a más de 400,000 inmigrantes”.
“Es un honor… renombrar el Aeropuerto Internacional de Palm Beach en honor al primer residente de Florida en ser electo como presidente de Estados Unidos”, afirmó Mayfield durante el debate.
Un homenaje en medio de polémicas partidarias
Este cambio ocurre en el marco de un esfuerzo más amplio de aliados de Trump para asociar su nombre con instituciones públicas y privadas. En años recientes, se ha promovido el uso del nombre de Trump en escenarios como el “Trump Kennedy Center” y el “Instituto de Paz de Trump” en Washington D.C.
Asimismo, en Florida ya han surgido ejemplos de homenajes locales: el condado de Palm Beach renombró una de sus principales vías como “Donald J. Trump Boulevard”, y otras localidades como Lauderdale‑by‑the‑Sea e Hialeah han designado calles o espacios públicos con el nombre del mandatario.
Críticas por costo y falta de consulta pública
Los demócratas han cuestionado la medida por considerar que el cambio costará al menos US$5.5 millones en recursos públicos al requerir actualizaciones de señalizaciones, materiales promocionales, marcadores de aeropuerto, páginas web y sistemas tecnológicos asociados al aeródromo.
La congresista federal Lois Frankel criticó que la Cámara estatal, controlada por los republicanos, haya promovido la iniciativa sin una consulta amplia a los residentes del condado, señalando que la medida ignora la opinión popular. Frankel recordó que en el condado de Palm Beach Trump obtuvo casi 6,000 votos menos que la demócrata Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024, pese a que ganó en el estado de Florida en su conjunto.
“Es injusto que la legislatura… empuje una ley que renombra el aeropuerto sin dar a los residentes una verdadera oportunidad de opinar”, declaró Frankel en un pronunciamiento público.
Con la aprobación final pendiente de la firma del gobernador, el anuncio ha reavivado el debate sobre el uso de símbolos políticos en espacios públicos y el papel de las legislaturas estatales en decisiones que involucran identidad regional y gasto de fondos públicos.




