La Organización de las Naciones Unidas advirtió que la mayoría de las 26 bandas armadas que operan en Haití están involucradas en el tráfico y la explotación de niños, según informó en Ginebra la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos, Marta Hurtado.
Durante una rueda de prensa, la funcionaria explicó que un informe reciente del organismo documenta las distintas formas de explotación a las que son sometidos los menores por estos grupos armados.
Formas de explotación
De acuerdo con el reporte, los niños y adolescentes son utilizados para realizar tareas que van desde simples recados hasta actividades de mayor gravedad, como vigilar movimientos de las fuerzas de seguridad, cobrar extorsiones, destruir propiedades, participar en secuestros, cometer asesinatos selectivos e incluso perpetrar actos de violencia sexual.
Aunque la ONU no precisó el número exacto de víctimas, recordó que alrededor de 500,000 menores viven en zonas bajo influencia de bandas armadas, según datos recopilados en 2024.
Niños vistos como delincuentes
Hurtado también alertó sobre la estigmatización que enfrentan estos menores, señalando que en muchos casos son tratados como criminales en lugar de víctimas. Incluso mencionó denuncias de ejecuciones sumarias cometidas por agentes policiales o asesinatos atribuidos a supuestos grupos de autodefensa.
Factores de riesgo
La ONU subrayó que la pobreza extrema, la debilidad institucional, la exclusión social y la violencia generalizada crean un entorno propicio para que las bandas capten o fuercen a menores a integrarse en sus filas.
Muchos niños, explicó la portavoz, son atraídos por la promesa de poder, protección o estatus social, mientras que otros son reclutados bajo amenazas, violencia o mediante el uso de alimentos y drogas como mecanismos de coerción.
El riesgo es particularmente elevado para menores que provienen de familias en condiciones de pobreza severa, que viven en las calles o en campamentos de desplazados internos.
Recomendaciones
Ante este panorama, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU instó a reforzar la protección de las escuelas, priorizar la rehabilitación sobre el castigo en el tratamiento de menores vinculados a bandas y aumentar la rendición de cuentas de quienes trafican y explotan a niños.
La advertencia se produce en medio de una profunda crisis de seguridad en Haití, donde la violencia de las bandas continúa afectando de manera desproporcionada a la población infantil.




