El mayor portaaviones del planeta, el USS Gerald R. Ford, llegó este viernes a la costa norte de Israel como parte del reforzamiento militar desplegado por Estados Unidos en Oriente Medio ante el aumento de la tensión con Irán.
La embarcación, acompañada por su grupo de escolta, zarpó desde la isla griega de Creta tras una escala logística en una base naval estadounidense y se dirige hacia las inmediaciones de Haifa, donde se encuentra uno de los principales puertos y enclaves estratégicos de la Armada israelí.
Con su arribo, el Ford se convierte en el segundo portaaviones estadounidense presente en la región, después del USS Abraham Lincoln, enviado al Golfo Pérsico a comienzos de enero junto a sus buques de apoyo. La doble presencia de estos colosos navales constituye uno de los mayores despliegues militares de Washington en la zona desde la invasión de Irak en 2003.
El refuerzo no se limita al ámbito marítimo. En las últimas horas aterrizó en el aeropuerto Ben Gurión una veintena de aviones cisterna de la Fuerza Aérea estadounidense, que se suman a los cazas F-22 desplegados días atrás, ampliando así la capacidad operativa ante un eventual escenario de confrontación.
El Ford había iniciado su travesía meses atrás en el Caribe y posteriormente fue redirigido por orden del presidente Donald Trump hacia Oriente Medio, en el marco de la estrategia de presión sobre Teherán.
En paralelo al incremento del contingente militar, la embajada de Estados Unidos en Jerusalén autorizó la salida de personal gubernamental no esencial y de sus familiares debido a riesgos de seguridad. La sede diplomática recomendó considerar la salida del país mientras haya vuelos comerciales disponibles y advirtió que podría restringir desplazamientos hacia determinadas zonas, incluida la Ciudad Vieja y áreas de Cisjordania.
El despliegue coincide con la reciente ronda de negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní, desarrollada bajo un clima de advertencias y creciente incertidumbre regional, lo que eleva la preocupación por una posible escalada en el conflicto.




