Tras los ataques de Israel y Estados Unidos, Irán anunció una represalia inmediata. La Guardia Revolucionaria lanzó misiles y drones contra Israel y varias bases estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, bajo la operación denominada Verdadera Promesa 4.
El portavoz del Estado Mayor iraní señaló que cualquier instalación en la región que respalde a Israel será considerada un objetivo legítimo. Medios locales reportaron explosiones y columnas de humo en los lugares atacados, mientras Catar informó haber neutralizado varios proyectiles dirigidos a su territorio.
En Israel, sonaron sirenas antiaéreas en Jerusalén y el norte del país, y el Ejército confirmó que sus sistemas defensivos están interceptando los misiles lanzados desde Irán. Este contraataque marca la primera respuesta de la República Islámica luego de la ofensiva inicial de Israel y EE. UU.




