El Senado de Estados Unidos desestimó el miércoles una propuesta destinada a restringir la autoridad del presidente Donald Trump para continuar la ofensiva militar contra Irán, en medio de un creciente conflicto regional. La iniciativa fue derrotada con una votación de 53 a 47, gracias al respaldo mayoritario del Partido Republicano a la operación coordinada con Israel.
La resolución, impulsada por el senador republicano Rand Paul y el demócrata Tim Kaine, buscaba obligar al gobierno a retirar las fuerzas estadounidenses de las hostilidades si el Congreso no autorizaba formalmente la campaña militar. Sin embargo, el proyecto no logró avanzar en la cámara alta.
Durante la votación se registraron posiciones cruzadas entre los partidos. El demócrata John Fetterman, quien respalda la ofensiva, se opuso a la resolución, mientras que Paul fue el único republicano que votó a favor de limitar los poderes presidenciales.
El debate ocurrió en el quinto día de un enfrentamiento que se expande rápidamente en la región. En el conflicto han muerto figuras clave de alto rango en Teherán, incluido el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, además de militares estadounidenses.
Los legisladores demócratas argumentaron que Trump actuó de forma inconstitucional al ordenar ataques aéreos en Teherán sin la aprobación del Congreso. También criticaron que el gobierno ha ofrecido distintas explicaciones sobre las razones de la guerra.
Tras una sesión informativa a puerta cerrada con funcionarios del Ejecutivo, Kaine afirmó que no se presentaron pruebas que demostraran que Estados Unidos enfrentaba una amenaza inmediata por parte de Irán.
El centro de la discusión fue precisamente si existía una “amenaza inminente”. Aunque la Constitución otorga al Congreso la facultad de declarar la guerra, una ley aprobada en 1973 permite al presidente iniciar operaciones militares limitadas ante emergencias o ataques contra el país.
Trump defendió la intervención alegando que Irán representaba un peligro inmediato para la seguridad estadounidense.
Funcionarios del gobierno informaron a los legisladores que la operación militar podría extenderse durante varias semanas e incluso requerir más recursos financieros. De hecho, en el Capitolio ya se anticipa que el Pentágono podría solicitar fondos de emergencia para reponer armamento y mantener la campaña.
A pesar de que los demócratas reconocían que la resolución tenía pocas posibilidades de prosperar, insistieron en que la votación era necesaria para que los congresistas definieran públicamente su postura frente al conflicto.




