El grupo mediático alemán Axel Springer anunció este viernes la compra del británico Telegraph Media Group por 575 millones de libras (aproximadamente 766 millones de dólares) en efectivo, marcando el final de un prolongado periodo de incertidumbre sobre la propiedad del histórico periódico.
La operación frustró el intento del propietario del Daily Mail, DMGT, de adquirir su competidor de gran formato, que había estado bajo escrutinio regulatorio en el Reino Unido debido a preocupaciones sobre la pluralidad de medios.
Preservar el legado y expandirse internacionalmente
Axel Springer aseguró que mantendrá el legado editorial del Telegraph, al mismo tiempo que impulsará su expansión, incluyendo proyectos en Estados Unidos. El grupo reafirmó su compromiso con el «periodismo independiente de alta calidad» y la diversidad de voces en los medios británicos.
Tras la compra de Politico en 2021 por alrededor de 1.000 millones de dólares, esta adquisición se convierte en la segunda inversión más grande del grupo desde su fundación en 1946, después de un intento fallido de adquirir el periódico en 2004.
Declaraciones del CEO
Mathias Döpfner, director ejecutivo de Axel Springer, calificó la adquisición como «un privilegio y una responsabilidad«. Señaló que el objetivo es fortalecer el periódico, preservando su carácter y consolidándolo como «el medio de centroderecha más leído e intelectualmente influyente en el mundo anglófono«.
Döpfner reconoció que los empleados habían enfrentado un periodo prolongado de incertidumbre y aseguró que la nueva propiedad pondrá fin a esa situación.
Antecedentes de la disputa de propiedad
La saga comenzó en junio de 2023, cuando Lloyds Banking Group recuperó el Telegraph tras el incumplimiento de la familia Barclay en un préstamo de 1.200 millones de libras. Luego, RedBird IMI, con respaldo de Abu Dhabi, tomó el control parcial, pero la compra se estancó por restricciones a la participación de capital extranjero en medios británicos.
Tras un intento fallido en noviembre de 2025 de concretar la adquisición bajo nuevas regulaciones, Axel Springer cerró finalmente el acuerdo en solitario, en colaboración con RedBird IMI, que elogió las negociaciones como «rápidas y eficientes«.
Las autoridades británicas, incluida la ministra de Cultura Lisa Nandy, revisaron la operación para garantizar que cumpliera con las normas de pluralidad y competencia en medios, allanando el camino para su aprobación.




