La ceremonia de toma de posesión del presidente electo José Antonio Kast, programada para el 11 de marzo en Chile, reunirá a menos aliados internacionales de los que se esperaban inicialmente. Varias figuras relevantes de la ultraderecha mundial confirmaron que no asistirán al acto, mientras que Estados Unidos enviará únicamente una delegación de bajo perfil.
Entre los líderes que sí confirmaron su presencia destacan los presidentes Javier Milei de Argentina, Rodrigo Paz de Bolivia, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Daniel Noboa de Ecuador. También estará presente el Felipe VI, además de representantes de distintos gobiernos.
Sin embargo, otras figuras influyentes de la derecha internacional no participarán, como el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio. La posible asistencia de un asesor de política exterior de Donald Trump era considerada un gesto diplomático relevante por sectores de la derecha chilena, pero el contexto internacional marcado por conflictos y tensiones globales redujo la prioridad del evento.
Kast y la red de la derecha internacional
A lo largo de su carrera, Kast ha mantenido vínculos con movimientos y líderes de la derecha radical en Europa y América Latina. Recientemente participó en Estados Unidos en un encuentro denominado “Escudo de las Américas”, convocado por Trump, donde varios mandatarios y dirigentes afines debatieron temas de seguridad regional y la influencia de Washington en el continente.
Especialistas señalan que el presidente electo también ha ajustado su discurso político en los últimos años. Según el académico Gilberto Aranda de la Universidad de Chile, Kast pasó de una narrativa que denunciaba una supuesta decadencia política a otra centrada en la idea de “estado de emergencia”, especialmente en temas como la migración y la seguridad.
Un gobierno alineado con nuevas corrientes conservadoras
Para el analista Rodrigo Espinoza de la Universidad Diego Portales, la llegada de Kast al poder se inscribe en una tendencia más amplia de fortalecimiento de las derechas conservadoras en América Latina.
El experto considera que el futuro gobierno podría mantener cercanía política con líderes y proyectos conservadores internacionales, como los impulsados por Trump, por el primer ministro húngaro Viktor Orbán en Hungría, y por Meloni en Italia.
El desafío entre Estados Unidos y China
Más allá de su afinidad ideológica, uno de los principales retos del nuevo gobierno será manejar la relación con Estados Unidos y China, las dos potencias que influyen en la economía y la política global.
Los analistas advierten que la reciente controversia sobre un proyecto de cable submarino entre China y Chile evidenció las tensiones geopolíticas entre ambas naciones. Aunque Kast mantiene afinidad con Washington, los expertos subrayan que no podrá ignorar que China es actualmente el principal socio comercial de Chile, lo que obligará a su gobierno a mantener una política exterior equilibrada y pragmática.




