El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó este jueves una dura advertencia al asegurar que el golfo Pérsico “se teñirá con la sangre de los invasores” si alguna potencia intenta ocupar las islas de Irán.
A través de la red social X, el dirigente afirmó que su país abandonaría cualquier tipo de contención militar frente a un ataque. “Dejaremos de lado toda moderación y convertiremos el golfo Pérsico en un escenario sangriento para quienes intenten invadir”, expresó. Además, responsabilizó directamente al expresidente estadounidense Donald Trump por cualquier posible muerte de soldados de Estados Unidos en un eventual enfrentamiento.
Las declaraciones se producen después de que el medio estadounidense Axios revelara que Washington y Tel Aviv habrían evaluado una operación para tomar el control de la isla iraní de Jarg mediante fuerzas especiales. Este territorio es estratégico, ya que por él circula aproximadamente el 90 % de las exportaciones de petróleo del país.
Especialistas advierten que una eventual ocupación de la isla podría asfixiar el comercio petrolero iraní, aunque diversas firmas de análisis sostienen que los envíos de crudo continúan atravesando el estrecho de Ormuz, a pesar de que el tráfico marítimo en esa ruta clave se encuentra casi paralizado.
En paralelo, Irán ha intensificado su actividad militar en la zona. En los últimos días se han reportado nuevos ataques contra embarcaciones en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz, incluidos dos petroleros que navegaban en aguas territoriales de Irak.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras operaciones de Estados Unidos e Israel contra Irán, continúa escalando y ya supera en duración a la llamada guerra de los Doce Días de junio de 2025. La confrontación mantiene en alerta a la región de Oriente Medio y aumenta el temor a una crisis energética global, pese a las medidas de emergencia adoptadas por la Agencia Internacional de la Energía.




