El torpedero dominicano Fernando Tatis Jr. compartió en The Players’ Tribune su profunda conexión con el béisbol de su país y la satisfacción de portar la camiseta nacional en el Clásico Mundial de Béisbol.
En su artículo, Tatis Jr. relató cómo sus vivencias y recuerdos lo guiaron hasta convertirse en uno de los jugadores más destacados del béisbol internacional. “Vestir la camiseta de la República Dominicana y defender nuestra selección es uno de los mayores logros de mi vida. Tener la oportunidad de representar a mi país ante el mundo es algo difícil de expresar con palabras”, confesó.
El jugador rememoró su niñez en San Pedro de Macorís, donde desde los ocho años comenzó a soñar con el béisbol profesional. “Mis amigos y yo llevábamos las rodillas raspadas y los codos golpeados como medallas de honor. Para nosotros, se trataba de jugar con intensidad y pasión al máximo nivel”, narró.
Tatis Jr. también destacó la influencia de su familia en su trayectoria. “Todo comenzó a finales de los 60 con mi abuelo, Fernando Antonio Tatis, quien avanzó en el sistema de los Astros de Houston hasta Triple-A. Él transmitió su amor por el béisbol a mi padre, Fernando Tatis Sr., quien llegó a las Grandes Ligas y dejó nuestro apellido en los récords con dos grand slams en la misma entrada en 1999. El esfuerzo y la dedicación de mi padre fueron un ejemplo para mí y mis hermanos Elijah y Daniel”.
Sobre la esencia del béisbol dominicano, el joven pelotero aseguró: “Nuestro béisbol es único. No es silencioso ni discreto. Es un país entero que se detiene para ver un partido. Es la música, los cánticos, cómo bailamos y sentimos el ritmo… todo eso se refleja en mi manera de jugar”.
Tatis Jr. atribuyó su pasión al legado familiar y a la crianza que recibió. “Mi madre me enseñó alegría y energía; mi padre, respeto y perseverancia. Sin duda, mi país me formó como persona, tanto dentro como fuera del terreno de juego”.
Finalmente, envió un mensaje a los jóvenes peloteros dominicanos: “Cuando me vean jugar, recuerden que lo hago para ustedes. Juego con la felicidad que me dio mi país y la pasión que me transmitió mi familia. Juego para mostrar al mundo lo que realmente significa el béisbol dominicano”.




