El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes que su país trabaja junto a diversos aliados internacionales, incluidos socios europeos, en un plan “factible” para reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, enfatizando que Londres no participará en una guerra contra Irán.
Durante una rueda de prensa, Starmer aseguró que su Gobierno seguirá impulsando iniciativas diplomáticas para alcanzar una pronta resolución del conflicto regional y reducir las tensiones que amenazan la estabilidad de los países vecinos.
“No nos dejaremos arrastrar a la guerra”, afirmó el líder británico. “Deseo que este conflicto termine cuanto antes, porque cuanto más se prolongue, más peligrosa se vuelve la situación y mayor es el impacto en el costo de vida”.
Relevancia internacional del Estrecho de Ormuz
Las declaraciones de Starmer coinciden con advertencias del expresidente estadounidense Donald Trump, quien señaló que la OTAN podría enfrentar complicaciones si los aliados no colaboran para garantizar la reapertura de esta ruta marítima clave.
El primer ministro británico destacó que el tránsito por el estrecho es vital, ya que por él circula una parte importante del petróleo consumido mundialmente, convirtiéndolo en un eje estratégico para la estabilidad del mercado energético.
“Estamos coordinando esfuerzos con todos nuestros aliados, incluidos los europeos, para diseñar un plan conjunto que permita restablecer la libertad de navegación y reducir los efectos económicos lo más pronto posible”, explicó Starmer.
Protección a ciudadanos británicos y apoyo a familias
Starmer también subrayó que la seguridad de los ciudadanos del Reino Unido presentes en Oriente Medio es una prioridad ante la escalada del conflicto. Asimismo, reconoció que abrir nuevamente el estrecho no será tarea sencilla debido a la complejidad geopolítica y el riesgo de un incremento de las tensiones militares.
El conflicto ha provocado un fuerte alza en los precios del petróleo, que ya superan los 100 dólares por barril, generando preocupación por sus repercusiones en la economía global y los hogares. En respuesta, el Gobierno británico anunció un paquete de ayuda de 53 millones de libras (unos 60 millones de euros) para apoyar a los hogares más vulnerables ante el aumento del costo energético, beneficiando especialmente a familias rurales que dependen del gasóleo para calefacción.
Impacto en los mercados y advertencias internacionales
Trump reiteró que es “razonable que quienes se benefician del estrecho contribuyan a garantizar su seguridad”, resaltando la dependencia de Europa y China del petróleo del golfo Pérsico, a diferencia de Estados Unidos. “Si no hay una respuesta adecuada, será muy negativo para el futuro de la OTAN”, advirtió.
El bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, en represalia por ataques estadounidenses, ha elevado los precios del crudo en los mercados internacionales. El barril de Brent para mayo abrió la semana con un incremento del 1,40 %, superando los 104 dólares, reflejando la incertidumbre que enfrenta el mercado energético global.




