La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit de Noruega, declaró en una entrevista concedida a la cadena pública NRK que fue víctima de engaños y manipulación por parte del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, con quien mantuvo una relación de amistad sin conocer, según afirma, sus antecedentes de abusos sexuales.
La princesa expresó sentirse profundamente influenciada de forma negativa y explicó que, en ese tipo de situaciones, la percepción de la realidad se distorsiona progresivamente. Señaló que con el tiempo comenzó a notar inconsistencias que la llevaron a sospechar que algo no era correcto, aunque tardó en comprender la magnitud de lo ocurrido.
Las recientes revelaciones difundidas a inicios de año confirmaron que Mette-Marit mantuvo contacto con Epstein en 2014, lo que generó cuestionamientos, ya que previamente había indicado que había cortado comunicación antes. Ante esto, reconoció su error al no investigar a fondo el pasado del empresario y asumió su parte de responsabilidad.
“No busco compasión para mí, sino para las víctimas que sufrieron abusos y merecen justicia”, afirmó, mostrando arrepentimiento por haber tenido cualquier vínculo con Epstein y asegurando que desearía no haberlo conocido nunca.
Durante la entrevista, en la que estuvo acompañada por su esposo, el príncipe heredero Haakon de Noruega, también manifestó su indignación por la falta de justicia para las víctimas y calificó como preocupante haber podido contribuir, aunque fuera indirectamente, a dar legitimidad a Epstein.
La relación entre ambos se inició en 2011 a través de conocidos de confianza vinculados a organizaciones internacionales. Según explicó la princesa, el vínculo fue exclusivamente amistoso y nunca tuvo carácter íntimo. Sin embargo, admitió que hubo episodios incómodos, como una visita a la residencia de Epstein en Florida en 2013, donde se sintió insegura debido a su comportamiento.
Mette-Marit aseguró que nunca presenció actividades ilegales ni tuvo conocimiento de los delitos cometidos por Epstein en ese momento. No obstante, decidió distanciarse tras escuchar rumores negativos sobre él.
Finalmente, la princesa también hizo referencia a su estado de salud —padece fibrosis pulmonar— y a situaciones personales recientes para explicar el tiempo que tomó en ofrecer aclaraciones públicas, reiterando su deseo de que esta controversia no afecte la confianza en la monarquía noruega.




