El rey Carlos III del Reino Unido y la reina Camila efectuarán una visita de Estado a Estados Unidos, según confirmó este martes el Palacio de Buckingham. La fecha exacta y los detalles del viaje se anunciarán próximamente.
El objetivo principal de la gira es reforzar los lazos históricos y la cooperación actual entre ambos países, en el marco del 250 aniversario de la independencia estadounidense, que se celebrará en 2026.
Visita en contexto delicado
El viaje, previsto para finales de abril, se produce tras la visita del expresidente Donald Trump al Reino Unido el año pasado, orientada a fortalecer la relación bilateral. Sin embargo, llega en un momento de fricciones políticas entre Trump y el primer ministro Keir Starmer, debido a desacuerdos sobre el conflicto en Irán.
Starmer ha asegurado que el Reino Unido no se involucrará directamente en la guerra, aunque continuará protegiendo sus intereses estratégicos y apoyando a sus aliados en la región del Golfo Pérsico. Trump, por su parte, criticó esta postura y exhortó a los países aliados a actuar con “determinación”, sugiriendo incluso tomar control del estrecho de Ormuz para garantizar el suministro energético.
Primer viaje como monarca
Esta será la primera visita de Estado de Carlos III a Estados Unidos desde que asumió el trono en 2022, aunque ya había viajado al país en 19 ocasiones como príncipe de Gales. Su madre, la reina Isabel II, realizó cuatro visitas de Estado a EE.UU., consolidando una tradición diplomática entre ambas naciones.
Después de su estancia en Estados Unidos, Carlos III continuará hacia Bermudas, donde también realizará su primera visita oficial como jefe de Estado.
Controversia familiar
La visita también estará marcada por la polémica en torno al príncipe Andrés de York, hermano del rey, vinculado al caso del financiero Jeffrey Epstein. El congresista estadounidense Ro Khanna solicitó que Carlos III se reúna con víctimas durante su estancia, mientras persisten las presiones para que Andrés declare ante el Congreso.
Andrés ha negado reiteradamente cualquier irregularidad, a pesar de las acusaciones de Virginia Giuffre, quien afirmó haber tenido relaciones con él siendo menor de edad. Además, informes recientes sugieren que compartió información sensible con Epstein durante su etapa como enviado comercial, lo que ha intensificado la controversia sobre la familia real.




