El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, expresó este jueves en Washington que comparte con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su inquietud ante la creciente influencia de China y Rusia en Groenlandia, y subrayó que la Alianza Atlántica debe protegerse frente a posibles riesgos.
Durante un evento en el Instituto Ronald Reagan, Rutte afirmó: «Coincido con el presidente en que existe un riesgo considerable de que rusos y chinos se involucren más en el Ártico. Es correcto que debamos tomar medidas para defendernos».
El funcionario destacó además que en la reunión de Davos, celebrada en enero durante el Foro Económico Mundial, ambos líderes coincidieron en la necesidad de que la OTAN juegue un papel activo en la región ártica, en respuesta al interés internacional por la isla.
La declaración refleja la creciente atención que Groenlandia ha despertado entre potencias globales por su posición estratégica y sus recursos naturales, lo que plantea nuevos desafíos de seguridad para los países miembros de la Alianza Atlántica.




