El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que no contempla la posibilidad de renunciar a su cargo, durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense NBC, en la que abordó la situación política y las tensiones entre La Habana y Washington.
“Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario”, expresó el mandatario al ser cuestionado sobre si había evaluado dimitir como una vía para “salvar al país”. Díaz-Canel recalcó que en Cuba los dirigentes no son elegidos ni influidos por el gobierno de Estados Unidos y defendió que el país “es un Estado soberano, independiente y con autodeterminación”.
El jefe de Estado cubano también insistió en que cualquier diálogo con Washington debe desarrollarse en condiciones de respeto mutuo y sin presiones externas. En ese sentido, cuestionó el enfoque de las preguntas sobre su posible renuncia y sostuvo que no aceptará imposiciones de ningún tipo.
Crece la tensión entre Cuba y Estados Unidos
Las declaraciones se producen en un contexto de incremento de las fricciones entre ambos países, luego de que la administración del presidente estadounidense Donald Trump intensificara su discurso crítico hacia el gobierno cubano, al que ha calificado como un “sistema fallido”.
Asimismo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha planteado públicamente la posibilidad de un cambio de gobierno en la isla, lo que ha elevado aún más la tensión diplomática.
Apoyo internacional en medio de la crisis
En paralelo, Cuba enfrenta dificultades económicas y energéticas, agravadas por la reducción del suministro de petróleo. En este contexto, Rusia ha anunciado el envío de nuevos cargamentos de crudo a la isla, tras la visita del viceministro de Exteriores Serguéi Riabkov a La Habana.
Díaz-Canel reiteró finalmente su disposición al diálogo con Estados Unidos, pero insistió en que este debe basarse en el respeto a la soberanía y la independencia de Cuba.




