Perú ha intensificado las medidas de seguridad de cara a las elecciones generales que se celebrarán este domingo, movilizando un operativo de más de 100.000 efectivos de las fuerzas de seguridad para garantizar un proceso electoral seguro y sin contratiempos. El despliegue comprende 61.000 policías y 45.000 militares, quienes se encargarán de resguardar el orden en todo el territorio nacional durante la jornada electoral.
Con más de 27,3 millones de ciudadanos convocados a elegir a las autoridades nacionales para el periodo 2026-2031, las autoridades han dispuesto la instalación de 10.338 patrullas para vigilar los más de 10.000 locales de votación que estarán habilitados en todo el país.
El primer ministro de Perú, Luis Arroyo, destacó que el objetivo principal de este despliegue es proteger tanto a los votantes como el material electoral, asegurando un proceso transparente y con total neutralidad. «El compromiso del Gobierno es garantizar que la transición democrática se desarrolle en un marco de paz y orden», afirmó Arroyo.
Además, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para que participe activamente en las elecciones y refuerce el sistema democrático del país. «El voto consciente e informado es la herramienta más poderosa para fortalecer nuestra democracia. El futuro del país se decide este domingo, y este Gobierno está aquí para asegurar que esa decisión sea respetada», agregó.
La elección de este domingo no solo definirá a las principales autoridades nacionales, como el presidente y sus dos vicepresidentes, sino que también permitirá la elección de 60 senadores, 130 diputados y cinco representantes para el Parlamento Andino. Este proceso es histórico, ya que por primera vez en más de tres décadas, Perú contará con un Parlamento bicameral con la reinstauración de un Senado.
El creciente aumento de la inseguridad, causado por el auge del crimen organizado y la violencia, ha sido una de las mayores preocupaciones de los peruanos para estas elecciones. No obstante, el Gobierno asegura estar comprometido a brindar un entorno seguro y sin altercados, para que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto sin temores.
Con más de 100.000 efectivos en el terreno, las autoridades esperan que el desarrollo de las elecciones sea un éxito, reflejando el compromiso del país con la democracia y el orden público.




