El conservador Péter Magyar anunció este lunes el inicio de una nueva etapa política en Hungría, tras conseguir una contundente victoria en las elecciones legislativas que pone fin a más de una década de gobierno de Viktor Orbán.
El líder del partido Tisza calificó el resultado como un mandato histórico, al asegurar que obtuvo el mayor número de votos registrado en el país. Asimismo, prometió que su futura administración trabajará durante los próximos cuatro años para construir una nación más libre, moderna, funcional y centrada en el bienestar de sus ciudadanos.
Con una participación récord del 79,5 %, Tisza arrasó en las urnas al lograr 138 de los 199 escaños del Parlamento, lo que le otorga una mayoría cualificada que le permitirá impulsar reformas profundas, incluyendo cambios constitucionales.
En contraste, el partido Fidesz, liderado por Orbán, pasará a la oposición con 55 diputados, marcando un giro significativo tras 16 años en el poder. Durante ese periodo, el exmandatario consolidó un sistema caracterizado por la concentración de poder y el control de instituciones clave.
Magyar ha manifestado su intención de desmontar ese modelo político y fortalecer las instituciones democráticas, al tiempo que busca reposicionar al país en el ámbito internacional. En ese sentido, adelantó que trabajará para reforzar los vínculos con la Unión Europea y la OTAN, así como recuperar fondos europeos retenidos por preocupaciones sobre el Estado de derecho.
Aunque los resultados oficiales se confirmarán en los próximos días, no se esperan variaciones significativas, consolidando así una transformación histórica en el panorama político húngaro.




