El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este lunes que Francia, en conjunto con el Reino Unido, organizará en los próximos días una conferencia internacional con países dispuestos a participar en una posible misión de carácter “estrictamente defensivo”, cuyo objetivo principal será restablecer la libre circulación marítima en el estratégico estrecho de Ormuz.
Macron explicó que esta eventual operación tendría un enfoque exclusivamente defensivo y se mantendría al margen de actores considerados beligerantes, como Estados Unidos, Israel e Irán. Además, subrayó que el despliegue solo se realizaría cuando las condiciones de seguridad lo permitan.
El mandatario francés insistió en la necesidad de no descartar ningún esfuerzo diplomático para alcanzar una solución “duradera y estable” al conflicto en Oriente Medio. En ese marco, planteó abordar temas clave como el programa nuclear y balístico de Irán, así como lo que calificó como acciones desestabilizadoras en la región, junto con la reapertura de una navegación segura y sin restricciones en el estrecho.
Asimismo, Macron destacó la importancia de avanzar hacia la estabilidad del Líbano, asegurando que Francia está dispuesta a seguir implicándose para que el país recupere la paz, respetando plenamente su soberanía e integridad territorial.
Esta nueva conferencia se produce tras una reunión virtual previa organizada por Francia y el Reino Unido con jefes militares de 35 países, destinada a explorar una posible coalición para proteger el tráfico marítimo en la zona, condicionada al fin de las hostilidades.
En paralelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que la iniciativa busca diseñar un plan multinacional que garantice la seguridad del transporte marítimo internacional una vez concluido el conflicto. Según señaló, el bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz afecta gravemente la economía global y el costo de vida, por lo que más de 40 países han sido convocados para restaurar la libertad de navegación.
La tensión en la región se ha intensificado tras declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que su país asumiría el control del estrecho “de inmediato” luego de que fallaran negociaciones recientes con Irán. Mientras tanto, Irán ha mantenido restricciones sobre esta vía marítima clave, por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo, limitando el paso de embarcaciones.
La iniciativa franco-británica busca así abrir una vía diplomática y de cooperación internacional para garantizar la seguridad marítima y reducir la presión en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.




