El gobierno de Estados Unidos anunció este sábado sanciones contra el viceministro del Interior de Nicaragua, Luis Roberto Cañas Novoa, por su participación en “graves violaciones de los derechos humanos”. La medida se enmarca en la conmemoración de los cientos de víctimas de la represión ocurrida tras las protestas de abril de 2018 en el país centroamericano.
Declaraciones oficiales
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló en un comunicado que “hace casi ocho años, la dictadura de Rosario Murillo y Daniel Ortega desató una brutal ola de represión contra los nicaragüenses que valientemente se opusieron al creciente nivel de tiranía, corrupción y abusos del régimen”.
Rubio agregó que la Administración Trump designa a Cañas Novoa en virtud de la Sección 7031(c), lo que implica restricciones de visados y la prohibición de entrada a Estados Unidos.
Sanciones recientes
El anuncio se suma a las medidas adoptadas el jueves por el Departamento del Tesoro, que sancionó a dos hijos de la pareja presidencial Ortega-Murillo, así como a cinco individuos, incluyendo al viceministro de Energía y Minas.
Las sanciones también abarcan a siete empresas mineras, acusadas de estar involucradas en la extracción y comercialización de oro en Nicaragua. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), estas entidades e individuos “ayudan a la dictadura de Murillo y Ortega a generar fondos y mantener el control político en Nicaragua” y participan en la incautación forzosa de propiedades de ciudadanos estadounidenses vinculadas al sector aurífero.
Contexto político
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, cuando las protestas contra el gobierno fueron reprimidas con violencia, dejando más de 325 muertos según organismos internacionales.
La situación se agravó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato.
Washington ha acusado reiteradamente al gobierno de Ortega-Murillo de reprimir a los disidentes. En marzo pasado, la misión estadounidense en Managua denunció que la “crueldad del régimen hacia quienes se atreven a alzar la voz es irrazonable”, criticando además la detención de personas ancianas y enfermas.
Impacto de las sanciones
Las sanciones contra Cañas Novoa y otros funcionarios buscan aumentar la presión internacional sobre el régimen nicaragüense, aislándolo diplomáticamente y limitando sus fuentes de financiamiento.
Analistas señalan que estas medidas refuerzan la estrategia de Estados Unidos de utilizar sanciones selectivas contra individuos y empresas vinculadas al gobierno, en lugar de sanciones generales que afecten directamente a la población.
Reacciones esperadas
Aunque el gobierno de Nicaragua no se ha pronunciado oficialmente sobre las nuevas sanciones, se espera que mantenga su postura de rechazo, acusando a Washington de injerencia en sus asuntos internos.
La comunidad internacional, por su parte, sigue atenta al desarrollo de la crisis nicaragüense, en un contexto donde las denuncias de violaciones de derechos humanos continúan marcando la agenda política del país.




