El gobierno de Brasil expresó preocupación y estudia posibles respuestas diplomáticas tras la expulsión de uno de sus agentes en Estados Unidos, en un nuevo episodio que eleva la tensión entre ambos países.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que su administración analiza medidas de reciprocidad luego de la decisión de Washington de ordenar la salida de un funcionario brasileño, acusado por autoridades estadounidenses de presuntas irregularidades en el manejo del sistema migratorio.
Lula señaló que Brasil no aceptará lo que considera posibles abusos de autoridad ni interferencias en asuntos internos. “No podemos permitir injerencias ni actuaciones indebidas contra nuestros representantes”, expresó el mandatario, quien se encuentra en una visita oficial en Alemania.
El caso está relacionado con Marcelo Ivo de Carvalho, agregado de seguridad brasileño en Miami, quien habría colaborado con autoridades migratorias de Estados Unidos en operaciones vinculadas a fugitivos de la justicia brasileña. Sin embargo, el gobierno estadounidense decidió expulsarlo tras acusaciones de “manipulación” del sistema migratorio.
El conflicto se intensificó luego de la detención en Estados Unidos del exdiputado y exjefe de Inteligencia del gobierno de Jair Bolsonaro, Alexandre Ramagem, condenado en Brasil a 16 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado. Ramagem había huido a territorio estadounidense, donde fue liberado temporalmente por autoridades migratorias, a pesar del pedido formal de extradición.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, indicó que el país espera explicaciones oficiales por parte de Washington antes de tomar decisiones definitivas, aunque defendió que el trabajo del funcionario expulsado era conocido y coordinado con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
Este nuevo roce se suma a otros episodios recientes entre ambos gobiernos, incluyendo restricciones diplomáticas y disputas comerciales. Aunque en meses anteriores Brasil y Estados Unidos habían logrado acercamientos y reducción de sanciones, este incidente vuelve a tensar la relación bilateral.




