El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este domingo acelerar de forma urgente la construcción del polémico salón de baile en la Casa Blanca, luego de un incidente armado ocurrido durante la cena de la Asociación de Corresponsales que obligó a su evacuación.
El mandatario reaccionó a través de su red social Truth Social, asegurando que el hecho demuestra la necesidad de contar con una instalación altamente segura dentro del complejo presidencial. En el suceso, un agente del Servicio Secreto resultó herido tras la irrupción de un hombre armado en las inmediaciones del evento.
Trump afirmó que tanto las fuerzas militares como los cuerpos de seguridad han respaldado la creación de este espacio, concebido para reforzar la protección en actos de alto nivel dentro de la residencia oficial.
Proyecto en medio de controversia legal
El proyecto, valorado en unos 400 millones de dólares, ha generado fuertes críticas desde su anuncio, especialmente por la demolición de la histórica Ala Este de la Casa Blanca en 2025. Actualmente, las obras están detenidas por orden judicial tras una demanda de un grupo conservacionista, debido a la falta de aprobación del Congreso.
El juez federal Richard Leon respaldó la suspensión temporal del proyecto, lo que ha intensificado la disputa legal en torno a la construcción.
Características del salón y postura del gobierno
Según Trump, el nuevo salón de aproximadamente 8.000 metros cuadrados tendría estándares de seguridad de nivel militar y un diseño sin pisos superiores, con el objetivo de evitar accesos no autorizados.
El presidente insistió en que el reciente incidente refuerza la urgencia del proyecto y aseguró que, pese a las restricciones judiciales, la obra avanza “por debajo del presupuesto y antes de lo previsto”.
El incidente durante la cena
El hecho ocurrió en el hotel Washington Hilton, donde se celebraba el evento. Un hombre identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, intentó ingresar armado y fue neutralizado tras disparar contra el chaleco antibalas de un agente del Servicio Secreto.
La situación provocó la evacuación inmediata del presidente, la primera dama Melania Trump y el vicepresidente JD Vance.
Trump concluyó que el ataque “no habría ocurrido” si la nueva instalación de seguridad ya estuviera finalizada, reiterando su exigencia de acelerar su construcción.




