La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este miércoles una reforma constitucional que otorga representación directa a los salvadoreños que residen en el extranjero. La medida, impulsada por el presidente Nayib Bukele y respaldada por el partido Nuevas Ideas (NI), busca garantizar que la diáspora salvadoreña tenga voz y voto en las decisiones legislativas del país.
La reforma modifica el primer inciso del artículo 79 de la Constitución, permitiendo la creación de una circunscripción electoral específica para los ciudadanos salvadoreños que viven fuera del país. Esta medida asegura que al menos dos de los 60 diputados que conforman la Asamblea Legislativa sean elegidos por los salvadoreños en el extranjero.
El artículo reformado establece que «en el territorio de la República y en el extranjero se establecerán las circunscripciones electorales que determinará la ley». De esta forma, el sistema electoral para la diáspora estará basado en el registro electoral de los salvadoreños con domicilio en el exterior, lo que garantizará su participación directa en los comicios nacionales.
Con esta reforma, los salvadoreños que residen en el extranjero podrán elegir a sus propios representantes, quienes tendrán la capacidad de influir en las decisiones del Congreso, en lugar de que sus votos se sumen al departamento de San Salvador, como ocurría hasta ahora.
Una Reforma Histórica para la Diáspora
La aprobación de esta reforma es un paso significativo para la comunidad salvadoreña en el exterior, que ha estado clamando por una mayor representación política. De acuerdo con datos oficiales, más de 3 millones de salvadoreños viven fuera del país, siendo Estados Unidos el principal destino de emigración. Sin embargo, solo aproximadamente 950,000 de ellos han registrado oficialmente su domicilio en el extranjero a través del Documento Único de Identidad (DUI).
La medida fue aprobada con 57 votos a favor y sin debate previo, lo que ha generado reacciones mixtas entre los sectores políticos. A pesar de que la reforma aún debe ser ratificada para entrar en vigor, se espera que esté completamente implementada para las elecciones de 2027.
Impacto en el Sistema Electoral y la Economía
Además de otorgar representación política a la diáspora, esta reforma también refleja la importancia económica de los salvadoreños fuera del país. Las remesas enviadas por los emigrantes representan alrededor del 24 % del Producto Interno Bruto (PIB) de El Salvador, convirtiéndose en la principal fuente de divisas, por encima de las exportaciones y el turismo.
El gobierno salvadoreño destacó que esta reforma no solo responde a una demanda histórica, sino que también reconoce el impacto de la diáspora en la economía y la política del país. «La comunidad salvadoreña en el exterior ya participa en el sistema político, y ahora merecen un reconocimiento estructural con una representación directa», expresó el Ejecutivo en un comunicado oficial.
Reformas Anteriores y Contexto Electoral
No es la primera vez que el gobierno de Bukele impulsa reformas electorales. En 2023, se redujo el número de diputados de 84 a 60, y se modificaron otras normativas para garantizar una distribución más equitativa de los votos y escaños. Con las elecciones presidenciales y legislativas programadas para 2027, esta reforma forma parte de una serie de ajustes en el sistema político que Bukele busca implementar.
El presidente ha señalado que la reforma fortalecerá la democracia al permitir que los salvadoreños en el extranjero, que constituyen una parte significativa de la población, tengan una influencia directa en las decisiones legislativas y el rumbo del país.
Un Nuevo Capítulo en la Relación con la Diáspora
Esta reforma marca un cambio histórico en la relación entre El Salvador y su comunidad en el exterior. Por primera vez, los salvadoreños fuera del país podrán elegir a sus propios representantes y participar activamente en la política nacional, un paso importante hacia la inclusión y el reconocimiento de su papel vital en el desarrollo del país.
A partir de ahora, la diáspora salvadoreña tendrá una voz oficial en el Congreso, un avance que refleja la evolución del sistema político salvadoreño y su adaptación a las realidades globales de un país con una considerable población fuera de sus fronteras.




