El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que podría retirar las tropas estadounidenses desplegadas en España e Italia, después de haber amenazado ya con hacerlo en Alemania, debido a la falta de apoyo de esos países ante la guerra en Irán.
Contexto de la amenaza
La advertencia se produce en medio de crecientes tensiones entre Washington y varios aliados europeos, a quienes Trump ha criticado por no respaldar las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente.
El mandatario señaló que la permanencia de las tropas en territorio europeo depende de la disposición de los gobiernos de esos países a colaborar con la estrategia de Estados Unidos frente a Irán.
Antecedentes recientes
La semana pasada, Trump había sugerido una reducción del contingente militar en Alemania, donde Estados Unidos mantiene cerca de 40,000 soldados distribuidos en bases clave como Ramstein y Stuttgart. Ahora, la amenaza se extiende a España e Italia, países que albergan instalaciones estratégicas para la logística y operaciones de la OTAN.
En el caso de España, el Gobierno de Pedro Sánchez ya había sido criticado por Trump por cerrar el espacio aéreo y negar el uso de las bases de Morón y Rota para misiones contra Irán. Italia, por su parte, ha mantenido una postura cautelosa en el conflicto, lo que ha generado fricciones con Washington.
Implicaciones militares
La posible retirada de tropas supondría un cambio significativo en la presencia militar estadounidense en Europa, debilitando la capacidad de respuesta rápida de la OTAN en el Mediterráneo y el sur del continente.
Analistas advierten que la medida podría afectar la coordinación en operaciones conjuntas y reducir la influencia de Estados Unidos en escenarios estratégicos donde Rusia y China buscan ampliar su presencia.
Reacciones esperadas
Aunque los gobiernos de España e Italia no se han pronunciado de inmediato, la amenaza de Trump se suma a una serie de mensajes críticos hacia los aliados europeos que, según él, no han mostrado suficiente compromiso en la guerra contra Irán.
El anuncio también genera incertidumbre en el seno de la OTAN, donde persiste el debate sobre el reparto de responsabilidades y los costos de defensa entre los países miembros.




