Durante una declaración a la prensa en la Casa Blanca antes de su viaje a Pekín para reunirse con el presidente chino Xi Jinping, Trump criticó duramente a la alianza atlántica y expresó su descontento con el respaldo recibido de sus socios europeos.
“La OTAN me ha decepcionado profundamente. No estuvo cuando la necesitábamos. No dependemos de ellos, y si dependiéramos, tampoco responderían”, declaró el mandatario, insistiendo en que Estados Unidos “no necesita ninguna ayuda” en el conflicto.
El presidente reiteró que su país “ganará de una forma u otra”, ya sea mediante una salida negociada o por otras vías, en referencia al conflicto con Irán, iniciado —según sus declaraciones— tras una operación conjunta con Israel.
Las tensiones con aliados también se han intensificado tras críticas recientes del canciller alemán Friedrich Merz, lo que llevó a Trump a ordenar la retirada de miles de militares estadounidenses desplegados en Alemania.
Asimismo, el mandatario ha reprochado la postura de varios socios europeos, incluyendo a España, por limitar el uso de bases militares en operaciones estadounidenses, llegando incluso a insinuar posibles sanciones comerciales.
En paralelo, la situación con Irán sigue siendo tensa y la posibilidad de un acuerdo de paz permanece incierta, en un contexto en el que Washington insiste en mantener su estrategia de presión mientras Teherán evalúa las propuestas diplomáticas.