El diputado venezolano Nicolás Maduro Guerra, hijo único del depuesto presidente Nicolás Maduro, afirmó en una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel que el “chavismo tiene que pedir perdón” por los “excesos” y “momentos difíciles” que el país vivió bajo ese liderazgo.
“Es cierto que ha habido momentos difíciles, errores que hemos cometido y excesos por los que, como chavismo, debemos pedir perdón. La responsabilidad de dar el primer paso recae en nosotros”, declaró Maduro Guerra en la publicación editada en Hamburgo.
Reconocimiento de abusos
Preguntado sobre a qué se refería con “excesos”, el hijo del exmandatario citó como ejemplos la actuación de la policía y la justicia, que “no siempre ha garantizado procesos justos ni el derecho a la defensa”. “Es un asunto muy serio”, enfatizó el parlamentario, conocido popularmente como “Nicolasito” y “el príncipe”.
Contacto con su padre detenido
Maduro Guerra, de 35 años, relató que su padre llama por teléfono regularmente desde el centro de detención en Nueva York, donde espera juicio tras ser capturado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero junto a su esposa Cilia Flores. “Llama todos los días sobre las siete de la tarde”, precisó.
El depuesto presidente se declaró “no culpable” de cargos que incluyen conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína. Según su hijo, pasa el tiempo leyendo la Biblia y aprendiendo “algo de inglés”.
Preocupación por la salud
Maduro Guerra manifestó preocupación por la dieta de su progenitor en prisión. “Por supuesto que estoy preocupado, sobre todo por su salud. Mi padre siempre se ha alimentado muy sano: mucha verdura, poco azúcar. Ahora consume sobre todo hidratos de carbono, alimentos muy procesados y demasiada sal”, comentó.
El diputado, que ha dado siete nietos al exmandatario, aseguró que Maduro intenta transmitir fortaleza a su familia: “Por teléfono intenta transmitirnos la sensación de que es fuerte”. Según dijo, dos mensajes que repite son: “hay que mirar hacia adelante” y “no dejen que nadie les quite la felicidad”.




