El ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, presentó este jueves su renuncia al cargo, en una decisión que intensifica la tensión interna dentro del Gobierno laborista de Keir Starmer y abre la puerta a una posible disputa por el liderazgo del partido.
En un comunicado, Streeting —hasta ahora responsable de la cartera sanitaria— argumentó su salida tras lo que calificó como un fuerte retroceso del laborismo en las elecciones locales de la semana pasada. Según su valoración, estos resultados evidencian un debilitamiento del liderazgo actual, por lo que considera que Starmer no estaría en condiciones de encabezar la formación de cara a los comicios de 2029.
Asimismo, el exministro defendió la necesidad de iniciar un debate interno sobre el futuro del liderazgo del partido, planteando que debe participar “el abanico más amplio de candidatos posibles”, lo que sugiere una posible contienda por el control del laborismo en los próximos años.
La dimisión profundiza la crisis política dentro del Partido Laborista y alimenta las especulaciones sobre una eventual reconfiguración de su dirección.




