El lanzador dominicano Enmanuel Pinales, considerado una de las jóvenes figuras con mayor proyección dentro del sistema de ligas menores de los San Diego Padres, enfrenta cargos por presunta agresión sexual de nivel seis en el estado de Indiana, Estados Unidos, en un proceso judicial cuya audiencia fue reprogramada para agosto próximo.
Pinales, nativo de Haina, firmó con la organización de San Diego el 15 de enero de 2022 tras recibir un bono de 10 mil dólares, pese a contar con una edad poco común para captar el interés de cazatalentos de franquicias de Grandes Ligas.
Gracias a su rápido desarrollo en las menores, el serpentinero derecho fue escogido en la décima ronda del draft de novatos de la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana 2024 por los Leones del Escogido.
Según expedientes judiciales de la Corte de Allen, en Indiana, los hechos habrían ocurrido en mayo de 2024, mientras el jugador formaba parte de los TinCaps de Clase A.
La acusación establece que una mujer y una amiga se encontraban en el apartamento del pelotero cuando la presunta víctima ingresó a una habitación para buscar su cartera. En ese momento, Pinales supuestamente la inmovilizó, la arrojó sobre una cama y se colocó encima de ella mientras intentaba besarla y tocarla sin consentimiento.
De acuerdo con los documentos, la mujer rechazó las insinuaciones en múltiples ocasiones, mientras el lanzador insistía. Posteriormente, la denunciante fingió recibir una llamada telefónica para abandonar el lugar y luego comentó a una amiga que “casi la violan”. Otra testigo aseguró haber escuchado a la mujer afirmar que fue víctima de acoso sexual.
Las autoridades también sostienen que el jugador se negó a comparecer para ofrecer declaraciones ante los investigadores.
Pinales permaneció con los TinCaps hasta el 6 de mayo de 2025, cuando fue promovido a Doble A con los Missions de San Antonio. Sin embargo, tras oficializarse los cargos en su contra por parte de la fiscalía del condado de Allen, el lanzador estuvo apartado del equipo durante varios días antes de reintegrarse y concluir la temporada.
El juicio estaba previsto inicialmente para marzo, pero durante una audiencia celebrada en febrero fue aplazado hasta agosto.
Aunque participó en los entrenamientos primaverales, el dominicano fue colocado en suspensión administrativa y quedó fuera del roster del día inaugural de la organización californiana.
La medida, acordada entre las Grandes Ligas y la Asociación de Jugadores, le permite continuar percibiendo salario y acumulando tiempo de servicio en ligas menores, aunque permanece inactivo mientras avanza el proceso judicial.




