El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó este jueves a la facultad de medicina de la Universidad de Yale de discriminar a solicitantes blancos y asiáticos en sus procesos de admisión, favoreciendo presuntamente a candidatos negros e hispanos con calificaciones inferiores.
Investigación federal
Según una investigación de la División de Derechos Civiles, los responsables de la universidad “seleccionaron intencionadamente a los solicitantes en función de su raza”.
El Gobierno afirmó que los datos de admisión de Yale demuestran que “los estudiantes negros e hispanos tienen muchas más posibilidades de ser admitidos que los estudiantes blancos o asiáticos con las mismas calificaciones en las pruebas”.
La pesquisa reveló que los solicitantes negros e hispanos eran admitidos con calificaciones académicas sistemáticamente inferiores a las de sus homólogos blancos y asiáticos.
Declaraciones oficiales
La fiscal general adjunta Harmeet K. Dhillon señaló que Yale ha seguido aplicando su programa de admisión basado en la raza “a pesar del claro mandato de reforma por parte del Tribunal Supremo y de la opinión pública”.
El Departamento subrayó que las facultades de medicina reciben una importante ayuda financiera federal para formar a la próxima generación de médicos, por lo que se enfocará en erradicar las políticas raciales ilegales en las admisiones.
Contexto político
La acusación se produce en un escenario marcado por las políticas del presidente Donald Trump, quien desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 prohibió las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en instituciones públicas, argumentando que representan una discriminación contra estudiantes blancos.
En los últimos meses, universidades como Harvard y la UCLA han protagonizado enfrentamientos con el Gobierno, acusadas de antisemitismo y de mantener programas de admisión basados en criterios raciales.
Hace unos días, el Departamento de Justicia emitió conclusiones similares contra la facultad de medicina de la UCLA, reforzando la ofensiva federal contra las políticas de diversidad en instituciones académicas.
Reacciones y consecuencias
La acusación contra Yale supone un nuevo paso en la guerra entre la administración Trump y las universidades, a las que ha amenazado con recortes en subvenciones o la retirada de su exención de impuestos.
El caso abre un debate sobre el futuro de las políticas de admisión en Estados Unidos y la tensión entre los principios de diversidad y las exigencias de igualdad de trato en el acceso a la educación superior.




