El papa León XIV recordó este sábado a las entidades bancarias que detrás de los números existen personas y familias que necesitan ayuda, e instó a que no se abandone “a la frialdad del algoritmo” y se mantenga la presencia de personas “dispuestas a escuchar y deseosas de hacer el bien”.
Llamado a la banca
Al recibir en el Vaticano a representantes de varias entidades bancarias italianas, el pontífice subrayó que “la banca no se trata de capital, sino de personas”, y que las instituciones financieras deben recordar su vocación de servicio y apoyo mutuo.
En un contexto donde las herramientas altamente informatizadas imponen mediaciones cada vez más elaboradas en las relaciones interpersonales, León XIV pidió que los bancos garanticen que quienes acceden a sus servicios no se sientan abandonados a sistemas impersonales.
Influencia social y cultural
El papa afirmó que los bancos pueden influir enormemente en la evolución estructural de una sociedad e incluso en su desarrollo cultural, y que su presencia es valiosa para recordar que, incluso en el ámbito financiero, las personas deben estar siempre en el centro.
“Los animó a continuar trabajando de esta manera, manteniendo viva su vocación como organizaciones de ayuda mutua y orientando siempre sus esfuerzos hacia una ética de solidaridad”, expresó.
Educación y ética financiera
En su discurso, León XIV también pidió a las entidades bancarias que informen y capaciten a las personas y comunidades en las que operan para que utilicen los recursos con sabiduría y ética apropiada, combinando sensibilidad, inteligencia, honestidad y caridad.




