La Cámara de Diputados de la República Dominicana aprobó este miércoles, en primera lectura y de forma unánime, el proyecto de ley que introduce cambios al Código de Trabajo, con el objetivo de modernizar la normativa laboral y adaptarla a las nuevas realidades del mercado.
La iniciativa fue respaldada por los 147 legisladores presentes en la sesión, quienes avalaron un informe que incorpora ajustes significativos en derechos laborales, condiciones de empleo y procedimientos entre empleadores y trabajadores.
Entre las principales modificaciones destacan los cambios en las licencias laborales. La licencia por paternidad fue reducida a cuatro días, mientras que la de duelo excluye a los hermanos como beneficiarios. Se mantiene la licencia por matrimonio en cinco días y se establecen tres días con disfrute de salario por fallecimiento de familiares directos como padres, hijos, abuelos o pareja.
La reforma también introduce nuevas disposiciones en el entorno laboral, como la prohibición del uso de teléfonos móviles y dispositivos personales durante la jornada, salvo en casos de emergencia o justificación válida.
Otro punto relevante es el reconocimiento jurídico de documentos digitales y firmas electrónicas, lo que permitirá la gestión de contratos, nóminas y notificaciones en formato digital con plena validez legal.
En materia de seguridad, el proyecto contempla la realización de pruebas antidopaje periódicas para trabajadores que operen maquinaria pesada, transporte público o desempeñen funciones con poblaciones vulnerables.
Asimismo, la propuesta tipifica el acoso laboral o “mobbing” como causa de despido justificado y motivo válido de renuncia, obligando a las empresas a establecer protocolos internos de prevención, canales de denuncia confidenciales y mecanismos de investigación.
La pieza legislativa también introduce mayor flexibilidad en las jornadas laborales, permitiendo extensiones de hasta 12 horas diarias, siempre que no se exceda un promedio semanal de 44 horas y exista acuerdo entre las partes.
En cuanto a las vacaciones, se autoriza su fraccionamiento por mutuo consentimiento, garantizando al menos seis días consecutivos de descanso.
Además, se establece la posibilidad de suspender labores presenciales sin pago de salario cuando el Poder Ejecutivo lo disponga en estados de excepción o cuando las autoridades sanitarias limiten la asistencia, siempre que las funciones no puedan realizarse mediante teletrabajo.
El proyecto deberá ser sometido a una segunda lectura en la Cámara de Diputados antes de pasar al Senado para continuar su proceso legislativo.
La reforma ha generado debate entre sectores empresariales y sindicales, que mantienen posiciones divididas respecto a varios de sus puntos centrales.




