Un hecho que conmocionó a la India se convirtió en una historia de solidaridad y apoyo masivo. Jitu Munda, un hombre analfabeto de la comunidad tribal ho en el estado de Odisha, llevó los restos de su hermana fallecida a una sucursal del Indian Overseas Bank para poder reclamar sus ahorros, que ascendían a unas 19.400 rupias (aproximadamente 230 dólares).
Según relató, llevaba semanas intentando retirar el dinero sin éxito debido a la falta de documentos oficiales y a las exigencias del banco. Al no poder cumplir con los requisitos, decidió desenterrar a su hermana Kalara y presentarla en la entidad financiera como prueba de su fallecimiento, un acto que rápidamente se viralizó y provocó indignación nacional.
Tras la polémica, las autoridades locales intervinieron: emitieron el certificado de defunción de Kalara en solo dos días y el banco liberó el dinero junto con los intereses a los herederos. Además, Munda recibió ayudas estatales, 30.000 rupias del Fondo de la Cruz Roja y donaciones privadas que superan los 13.000 dólares, es decir, más de 50 veces lo que originalmente reclamaba.
Pese al respaldo económico, Munda sigue afectado emocionalmente por lo ocurrido. Autoridades calificaron el caso como un hecho “vergonzoso” y abrieron investigaciones sobre posibles negligencias bancarias. Mientras tanto, la tumba de su hermana fue asegurada y el hombre asegura que aún siente culpa por haber tenido que perturbar sus restos para recuperar los ahorros.
Este caso también evidenció las barreras que enfrentan las comunidades tribales en India para acceder a servicios bancarios, documentación oficial y programas de asistencia pública, resaltando la necesidad de mejorar la inclusión y la protección de los derechos de los más vulnerables.




