El expresidente de Honduras (2014-2022), Juan Orlando Hernández, afirmó que ni él ni su familia realizaron promesas o acuerdos con el mandatario estadounidense Donald Trump a cambio del indulto que recibió en diciembre pasado, luego de haber sido condenado en 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico.
En declaraciones ofrecidas a la agencia EFE, Hernández aseguró de manera categórica que “absolutamente” no existió ningún tipo de pacto con Trump y señaló que nunca ha mantenido una conversación personal con él. No obstante, dijo que consideraría la posibilidad de agradecerle por el perdón presidencial, al entender que cumplió su promesa de no usar el poder del Estado para perseguir adversarios políticos.
El exmandatario, extraditado a Estados Unidos en 2022, indicó que el indulto habría sido posible tras una campaña impulsada por su entorno familiar en redes sociales, donde se difundieron investigaciones y opiniones de figuras conservadoras que cuestionaban el proceso judicial en su contra, al que calificó como una persecución política.
Asimismo, Hernández rechazó versiones recientes sobre supuestos audios y operaciones de desinformación, asegurando que un peritaje de la empresa española Graudio Forensis determinó que esos materiales estarían manipulados, incluso con uso de inteligencia artificial.
En relación con su situación actual, el expresidente afirmó que desea regresar a Honduras, pero manifestó temor por su seguridad debido a amenazas de grupos criminales y a reportes que, según él, advierten sobre riesgos contra su vida. Además, en el país continúa vigente una orden de captura por presunto lavado de activos y fraude, acusaciones que rechaza y califica como un montaje.
Finalmente, Hernández señaló que su prioridad es reencontrarse con su familia tras años de separación, aunque no descartó la posibilidad de que su esposa continúe en la vida política. También evitó referirse directamente al caso de su hermano, condenado en Estados Unidos por narcotráfico.




