El presidente de Rusia, Vladímir Putin, formalizó en Kazajistán un acuerdo considerado histórico para la construcción de la primera central nuclear del país centroasiático, en una iniciativa que fortalece la alianza estratégica entre Moscú y Astaná en materia energética y económica.
El convenio fue firmado por el titular de la Agencia de Energía Atómica de Kazajistán, Almasadam Satkalíev, y el director general de la corporación nuclear rusa Rosatom, Alexéi Lijachov, con la presencia de Putin y del presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev.
La futura planta, denominada Balshaj, será construida cerca del lago del mismo nombre y representa uno de los proyectos energéticos más importantes impulsados por el gobierno kazajo en las últimas décadas.
Rusia otorgará un crédito estatal que cubrirá gran parte del costo total del proyecto, estimado en 16.400 millones de dólares, mientras que Kazajistán también aportará recursos propios. La mayor parte del presupuesto se destinará a la construcción de los reactores nucleares, además de infraestructura complementaria, sistemas de seguridad y suministro de combustible.
Según Rosatom, los trabajos de construcción podrían finalizar antes de que concluya la década, ya que los estudios técnicos en el terreno comenzaron hace aproximadamente un año.
Durante el anuncio, el presidente Tokáyev agradeció el apoyo de Putin, destacando la importancia del proyecto para el futuro energético del país. Por su parte, el mandatario ruso afirmó que la iniciativa no solo implica la construcción de una central, sino también el desarrollo de una industria nuclear completa en Kazajistán, incluyendo formación de especialistas y desarrollo tecnológico.
Aunque el proyecto fue aprobado en referéndum en 2024, aún genera debate interno debido a los recuerdos de las pruebas nucleares realizadas en la era soviética en territorio kazajo. Sin embargo, el gobierno considera que la energía nuclear será clave para garantizar la seguridad energética y el crecimiento económico.
En paralelo, ambos países acordaron ampliar la cooperación energética con el incremento del tránsito de petróleo ruso hacia China a través de Kazajistán, además de firmar otros acuerdos en áreas como salud, digitalización ferroviaria y seguridad económica.




