La República Dominicana y la Cuba continúan fortaleciendo su alianza en materia de cooperación científica y técnica con el objetivo de aumentar la resiliencia climática, mejorar la gestión de riesgos y avanzar en la adaptación de sectores estratégicos frente a los impactos del cambio climático.
Durante un encuentro de intercambio especializado, técnicos de ambos países presentaron avances en proyectos conjuntos enfocados en el perfeccionamiento de sistemas de alerta temprana, el uso de modelos meteorológicos y el desarrollo de herramientas de análisis para la toma de decisiones, especialmente en áreas sensibles como la agricultura.
La reunión fue encabezada por el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, quien destacó la importancia de la cooperación regional para enfrentar amenazas comunes, en especial en los pequeños Estados insulares del Caribe, altamente vulnerables a fenómenos climáticos extremos. También participó el embajador cubano en el país, Ángel Arzuaga Reyes.
Puig subrayó que, además de la necesidad de financiamiento internacional, estos países deben reforzar la colaboración mutua para aumentar su capacidad de respuesta ante los efectos del cambio climático.
En el intercambio participaron especialistas del Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET), junto a técnicos dominicanos del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, quienes abordaron temas como la modelación climática, la meteorología agrícola y la gestión de datos para el sector agropecuario.
Asimismo, se presentaron herramientas digitales para el análisis de cultivos, capaces de evaluar escenarios climáticos, estimar rendimientos y apoyar la planificación agrícola, aportando información clave para productores y autoridades.
Los expertos también intercambiaron proyecciones climáticas para el Caribe hacia los años 2050 y 2100, incluyendo cambios en temperatura, patrones de lluvia, ciclones tropicales y eventos extremos, además de las fortalezas y limitaciones de los modelos climáticos actuales.
Finalmente, ambos países reiteraron su participación en iniciativas regionales como el proyecto de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), que busca establecer un sistema de alerta temprana ante desastres en el Caribe, incluyendo a Haití.




